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Yago Pérez, Dietista – Nutricionista

Alimentos de España

La crisis ha calado tanto en el país que no son pocos los mensajes que circulan en redes sociales, SMS, whatsapp… de promoción del proteccionismo: es decir, compra sólo productos españoles.

Proteccionismo

El proteccionismo es una doctrina económica según la cual debe protegerse la agricultura y la industria de un país, gravando la importación de productos extranjeros y favoreciendo por otros medios a los nacionales, sea por medio de derechos de aduana u otras restricciones a las importaciones.

La doctrina económica proteccionista sostiene que el comercio internacional es un juego de suma nula: ninguna nación puede enriquecerse si no es a costa de que otra se empobrezca.

Los argumentos esgrimidos por los defensores del proteccionismo son principalmente:

  • razones de seguridad nacional
  • independencia económica
  • alcanzar un nivel de desarrollo industrial mínimo
  • superar desequilibrios crónicos de la balanza de pagos
  • conseguir un desarrollo económico armónico entre las diferentes regiones del territorio y áreas de la actividad económica


Códigos de barras

La mayoría de personas se fijan en el código de barras del producto. Así, asumen -erróneamente- que todos los productos cuyo código de barras comienza por 84 corresponde a productos españoles.

Existen varios tipos de codificación de artículos.  El código de barras es una codificación de artículos comerciales en una dimensión o 1D. A su vez, los códigos en 1D pueden identificarse codificándose de varias formas:

  • con el EAN (European Article Number). Existen varios tipos aunque el más usado es el EAN-13
  • con el código UPC (Universal Product Code). Consta de 12 dígitos numéricos y fue adoptado por la industria norteamericana para sulectura en las cajas registradoras de los supermercados.
  • con el GTIN (Global Trade Item Number), número que identifica de manera inequívoca a los artículos alrededor del mundo.
Códigos EAN. Información que aportan y orden en que se incluye

Desde enero de 2010 AECOC recomienda a sus asociados adaptar los sistemas de gestión y bases de datos a lo largo de toda la cadena de suministro e identificar los productos y sus formatos con 14 posiciones (dígitos).

El prefijo asignado por EAN internacional a AECOC es el 84. Así, todas las empresas que utilizan el sistema EAN y forman parte de de AECOC codifican sus artículos con el 84 como primeras cifras (si utilizan el sistema EAN-13). Esto no significa necesariamente que el artículo haya sido fabricado en Españasino simplemente que la empresa, independientemente de su nacionalidad y de la ubicación territorial de sus factorías, utiliza el sistema EAN mediante el código asignado por AECOC.

Es muy sencillo de observar en lácteos, ya que gran parte procede de Francia, Alemania y Austria.

En este yogur líquido el código de barras señalaría España como país de origen, ya que en teoría empieza por el código 84. (En realidad serían tres cifras las que identificarían el país e inicialmente se ha asignado del 840 al 849 a España y Andorra).

Sin embargo si miramos el etiquetado detenidamente encontramos el código AT M-K1 CE, correspondiente al país Austria (AT). Para despejar toda duda el etiquetado incluye la indicación del país del que procede “Producto de Austria” y el CIF del distribuidor en España.

Lo más sencillo para determinar si está o no hecho en España es localizar el número de identificación de industrias “nº RGSEAA”, antes conocido como nº RGSA. El RGSEAA se divide en tres partes o espacios:

  1. La primera se compone de uno o dos dígitos e identifica al sector alimentario
  2. la segunda es un campo numérico como máximo de seis dígitos, cuyos ceros a la izquierda del número entero que corresponde a la industria carecen de valor identificativo
  3. y la tercera se compone de las letras identificativas de la ubicación territorial del establecimiento.

Conclusiones:

  1. El código de barras no sirve para determinar el país de origen de un producto.
  2. La mejor forma de determinar su procedencia es leer el etiquetado completo y buscar la identificación del fabricante:
    • Nombre, razón social, envasador.
    • Fabricado por CIF-XXXXXX“. Esto indica que el CIF está registrado en España.
      No confundir con “Distribuido por”, que indica que un español es quien distribuye el producto pero no quiere decir que se fabrique en España.
    • Buscar el código de RGSA o RGSEAA. El código utiliza las letras de las provincias españolas, por lo que es sencillo averiguar no sólo que es español, sino su provincia de origen.
    • Puedes buscar en el Registro de Empresas Alimentarias de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición).
  3. Siempre es dietéticamente más recomendable consumir alimentos locales y regionales y a ser posible de temporada. Aseguran la máxima frescura, calidad y normalmente precio, estimulan la economía local, facilitan la trazabilidad, se minimiza la posibilidad de contaminación cruzada y de rotura de la cadena de frío…

Uno no se cansa de repetirlo, pero aún así mucha gente insiste en basar su dieta en alimentos determinados. Y no repara que eso es apostar todo a unos pocos alimentos, cuando la variedad es inmensa y las necesidades del cuerpo humano requieren de una gran variedad.

Continuamente se realizan estudios, algunos mejoran la información anterior, otros validan teorías opuestas. Muy pocas cosas tienen consenso universal inmmutable, y en ciencia es normal rectificar.

Por eso lo más importante no es comer mucho de un grupo de alimentos de los que se hace publicidad.
Lo más importante es comer -yo diría poco- de muchos alimentos de muchos grupos.

Cuando los huevos estaban mal vistos, nadie podía comer huevos. Mucha gente sufrió la pena de no poder aportar este alimento en su dieta, con un valor nutritivo proteico importantísimo.

La moda del aceite de oliva en el desayuno, ha hecho que mucha gente se permite un lujo que en su peso no se pueden permitir. Aliñar una tostada con aceite de oliva implica el gasto del aceite de todo el día de una mujer no activa físicamente.

Otros optan por los probióticos -bacterias vivas-, sean en yogur o en comprimidos. Hay estudios que demuestran la peligrosidad de los probióticos en casos de pancreatitis aguda. En personas inmunodeprimidas los lactobacillos pueden incluso producir una reacción inmune o lactobacillus septicemia. En el caso concreto de probióticos deberían ingerirse de forma regular para mantener dicha flora, pero no existen estudios de su uso a largo plazo.

Otra gente apuesta todo a la soja, y bebe “yogures”de soja -que no los son, son postres lácteos justamente porque no tienen fermentos vivos-, “leche” de soja -que no lo es porque la leche proviene de mamíferos, brotes y semillas de soja, etc. Si sus propiedades son ciertas, sus beneficios se aplicarían más a las mujeres y la regulación hormonal. Sin embargo, no debemos olvidar que la soja es uno de los vegetales genéticamente modificados permitidos por la UE. Eso quiere decir que no es tan “ecológico” como muchos creen, y sobre todo que no sabemos lo que ocurrirá con esas plantas ni lo que ocurrirá en nuestro cuerpo ni por un consumo prolongado.

Fundamentar nuestra alimentación en pocos alimentos es en general perjudicial.
La diversidad dietética es fundamental y deben seguirse las normas dietéticas establecidas por las autoridades competentes y los planes dietéticos de cada país, no debemos tomar como máximas las noticias de que se hacen eco los medios publicitarios, ni de estudios que en definitiva no son concluyentes.