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Alimentos prohibidos en diferentes religiones

Los alimentos y la comida están estrechamente unida a la vida del hombre y también a sus costumbres.
Se han usado y se usan en reconciliaciones, establecimiento de pactos, en ceremonias de iniciación, en bodas, bautizos, comuniones, y también en funerales, en cumpleaños, en negocios…
Y por supuesto, la comida y los alimentos están también estrechamente unidos a la religión.

Casi todas las religiones prohíben algún tipo de alimento

Casi todas las religiones prohíben algún tipo de alimento, sea por completo o en determinadas épocas del año.

El alimento prohibido suele ser de origen animal.

Los orígenes y causas de estas prohibiciones son variados y no siempre claros, aunque suelen estar ligados a citas en textos religiosos.

En lo que todos los textos religiosos coinciden es en que los vegetales, las frutas y los cereales deben ser la base de una alimentación equilibrada.
Y en eso, sin duda, no se equivoca ninguna de ellas.

Prohibiciones más comunes en religiones

Estos son las prohibiciones más comunes de alimentos en algunas religiones:

  • Los hindúes no comen carne de vaca, buey o quesos. Tampoco les está permitido el consumo de alcohol. No comen coco, porque las 3 manchas representan los ojos de Shiva, el dios destructor.
  • Los budistas evitan la carne en general por compasión hacia los seres vivientes. Para matar un cerdo, en Thailandia necesitan un permiso especial. 
  • Los shiks consideran a las vacas como un animal sagrado.
  • Los judíos no comen cerdo, caballo, marisco ni queso. Comen alimentos “kosher”: los animales se sacrifican en presencia de un rabino de una sola cuchillada y deben ser lavados bien una media hora para eliminar todo resto de sangre. No consumen los cuartos traseros ni el nervio ciático por indicación del Talmud. Si toman carne no pueden tomar leche y viceversa, y deben esperar al menos 6 horas, y en la misma mesa dos personas no pueden tomar lácteos y carne. Además usan dos vajillas distintas, a veces tres para el resto de alimentos.
  • Los monjes rusos y los griegos ortodoxos no comen cerdo, carne vacuna ni lácteos todos los lunes, miércoles y viernes.
  • Los adventistas de séptimo día recomiendan dieta vegetariana y se abstienen del cerdo o cualquier alimento que lo contenga, además de alimentos como conejo, sangre, café, té o picante.
  • Los zoroastristas no comen cerdo ni carne vacuna cuando están de luto o en los meses en honor a Ram, Bahaman y Gosh.
  • Los musulmanes no comen cerdo y los animales se matan siguiendo el ritual, en nombre de Ala y mirando hacia la Meca. Tampoco consumen sangre.
  • Los católicos romanos se abstienen de comer carne vacuna y cerdo los viernes, aunque generalmente sólo el Viernes Santo.
  • Los cristianos ortodoxos orientales 
  • Los rastafarios tampoco comen cerdo.
  • Los jainitas no pueden comer cerdo, carne vacuna ni lácteos.
  • La Iglesia de Jesucristo de los últimos días -conocidos como mormones-, prohíben el alcohol, café y tabaco y recomiendan un consumo moderado de carnes, recomendando consumir cereales y frutas. Además los domingos no pueden comprar comida.

Otras prohibiciones en religiones

Además de los alimentos prohibidos o restringidos, la mayoría o todas las religiones disponen de un período determinado u otra circunstancia en la que se debe practicar ayuno.

Yago Pérez, Dietista – Nutricionista
(Entrada pendiente de próxima actualización)

Monsanto

Normalmente escribo sobre cosas que pueden racionalizarse y con la suficiente información como para llegar a una conclusión.
Este es un reportaje sobre la empresa Monsanto y de la creación por parte de esta empresa de una variedad de soja especial modificada genéticamente y resistente a un herbicida especialmente diseñado para ella.

Trata de cómo la FDA (presuntamente) denegó su uso a Monsanto y de cómo directivos de Monsanto pasaron a la FDA, aprobaron el producto y volvieron a sus puestos Directivos en Monsanto…

Quizá no puedan sacarse conclusiones. Pero creo que se trata de un reportaje muy interesante que debéis ver. No pretendo ni alarmar, ni rallar a nadie. Pero ahí lo dejo.


Me ha entrado una brutal curiosidad por ver la ficha de su producto en su web española http://www.monsanto.com/global/es/productos/Documents/Roundup%20Plus-5031es-es.pdf y ver lo que decían del producto.
Tras “comerme” la ficha entera descifrándola para intentar entenderla, veo que me habría bastado con leer el final:

Aunque la información y recomendaciones (de aquí en adelante denominada “Información”) son aquí presentadas de buena fe y con la creencia de que en esta fecha son correctas, la empresa Monsanto o cualquiera de sus filiales no garantiza que estos datos sean completos y exactos en el momento que Ud. lee esta información. Se dan estas informaciones con la condición de que los destinatarios determinen ellos mismos si éstas convienen al uso previsto. La empresa Monsanto o cualquiera de sus filiales no podrá en ningún caso ser considerada come responsable de cualquier daño que resultara del uso de la información o de toda acción basada en ésta. NO SE HA ESTABLECIDO NINGUNA DECLARACIÓN O GARANTÍA, EXPRESA O IMPLÍCITA, NI EN CUANTO AL VALOR COMERCIAL DEL PRODUCTO AL CUAL ÉSTAS SE REFIEREN, NI EN CUANTO A SU APTITUD PARA DETERMINAR UN USO PARTICULAR, NI EN CUANTO A OTRO TEMA.

Yo interpreto esto como: el producto no tiene garantía de usos, esto es lo que sabemos pero podría no ser correcto y en cualquier caso… no nos responsabilizamos de nada.
No sé, quizá no sea muy concreto.

Conclusiones

  1. Intenta comer cosas no procesadas, de origen local o regional. El consumo de alimentos naturales sin envasar ni procesar es preferible al manufacturado. Confía en los productos de tu región, son más frescos, tienen menos intermediarios, son más baratos.
  2. Evita el consumo continuado del mismo alimento, sea natural o procesado. La variedad de la dieta asegura que no consumamos altas dosis de una posible sustancia perjudicial que se encuentre en uno de los alimentos que más consumimos. Varía alimentos, marcas, origen, centros de compra…
  3. Se crítico con los productos “biológicos”, “ecológicos”, etc. No por ser natural es mejor. Existe maíz y soja transgénica comercializados. Sé crítico ante una soja transgénica ecológica y otros tipos de soja. Herbicidas “de siempre” en soja sin manipular o alimentos transgénicos que resisten todo y por eso pueden ser cultivados como “ecológicos”. Difícil decisión.
  4. Se crítico con alimentos con gran difusión en campañas publicitarias. Alimentos que se anuncian mucho, a los que atribuyen propiedades exageradas y casi mágicas… Bebidas de soja, lácteos para el tratamiento del colesterol, lácteos con beneficios inmunitarios, etc.

En otro post ya os comentaba la peligrosidad de este tipo de grasas: Grasas Vegetales Peligrosa o cómo leer el Etiquetado e Información Nutricional.

Sólo recordar dos cosas importantes de ambos artículos:

  1. Qque las grasas vegetales hidrogenadas se comportan en el organismo exactamente igual que las grasas saturadas, es decir de forma perjudicial -fundamentalemnete en el aparato circulatorio-.
  2. Que desgraciadamente, no es obligatorio especificar si las grasas son o no hidrogenadas en el etiquetado nutricional -a menos que se haya modificado la legislación vigente-.

Hoy os traigo un alimento elaborado a base de trigo y del que uno no sospecha pueda llevar este tipo de grasas: las Tortillas de Trigo, típicas para elaborar fajitas y burritos.

He elegido estas Tortillas, de las que no se ve la marca.

Una mirada más detallada a su lista de Ingredientes, nos muestra:

En Resumen:
Es importante de vez en cuando -y no de forma compulsiva- leer la lista de ingredientes de los alimentos que comemos, prestando mayor atención a alimentos que introducimos nuevos en nuestra dieta por algún motivo.
Eso garantiza que posean no sólo una marca de reputación o un precio adecuado a nuestro presupuesto, si no que también posean un adecuado valor nutricional.
No compraría como Dietista Nutricionista, ni recomendaría estas Tortillas a ninguno de mis pacientes.
Puestos a criticar el contenido nutricional de estas, prometo buscar la opción de Tortillas saludable y publicarla próximamente.

Uno no se cansa de repetirlo, pero aún así mucha gente insiste en basar su dieta en alimentos determinados. Y no repara que eso es apostar todo a unos pocos alimentos, cuando la variedad es inmensa y las necesidades del cuerpo humano requieren de una gran variedad.

Continuamente se realizan estudios, algunos mejoran la información anterior, otros validan teorías opuestas. Muy pocas cosas tienen consenso universal inmmutable, y en ciencia es normal rectificar.

Por eso lo más importante no es comer mucho de un grupo de alimentos de los que se hace publicidad.
Lo más importante es comer -yo diría poco- de muchos alimentos de muchos grupos.

Cuando los huevos estaban mal vistos, nadie podía comer huevos. Mucha gente sufrió la pena de no poder aportar este alimento en su dieta, con un valor nutritivo proteico importantísimo.

La moda del aceite de oliva en el desayuno, ha hecho que mucha gente se permite un lujo que en su peso no se pueden permitir. Aliñar una tostada con aceite de oliva implica el gasto del aceite de todo el día de una mujer no activa físicamente.

Otros optan por los probióticos -bacterias vivas-, sean en yogur o en comprimidos. Hay estudios que demuestran la peligrosidad de los probióticos en casos de pancreatitis aguda. En personas inmunodeprimidas los lactobacillos pueden incluso producir una reacción inmune o lactobacillus septicemia. En el caso concreto de probióticos deberían ingerirse de forma regular para mantener dicha flora, pero no existen estudios de su uso a largo plazo.

Otra gente apuesta todo a la soja, y bebe “yogures”de soja -que no los son, son postres lácteos justamente porque no tienen fermentos vivos-, “leche” de soja -que no lo es porque la leche proviene de mamíferos, brotes y semillas de soja, etc. Si sus propiedades son ciertas, sus beneficios se aplicarían más a las mujeres y la regulación hormonal. Sin embargo, no debemos olvidar que la soja es uno de los vegetales genéticamente modificados permitidos por la UE. Eso quiere decir que no es tan “ecológico” como muchos creen, y sobre todo que no sabemos lo que ocurrirá con esas plantas ni lo que ocurrirá en nuestro cuerpo ni por un consumo prolongado.

Fundamentar nuestra alimentación en pocos alimentos es en general perjudicial.
La diversidad dietética es fundamental y deben seguirse las normas dietéticas establecidas por las autoridades competentes y los planes dietéticos de cada país, no debemos tomar como máximas las noticias de que se hacen eco los medios publicitarios, ni de estudios que en definitiva no son concluyentes.

Yago Pérez, Dietista – Nutricionista

Leer información nutricional

La Lista de Ingredientes

Todos los ingredientes utilizados en la elaboración de un alimento y detallados en la lista de ingredientes se enumeran por orden de peso, de mayor a menor.
Esto es muy importante porque permite por ejemplo calcular el valor nutricional aproximado de alimentos sin etiquetado nutricional.
Pero sobre todo, es muy importante y útil para poder comparar alimentos.

Así, si pretendemos comparar por ejemplo dos zumos diferentes y no sabemos cual es mejor, basta con leer la información nutricional y observar los ingredientes, por ejemplo:

Zumo A) Ingredientes: Agua, zumo de naranja procedente de concentrado.
Zumo B) Ingredientes: Zumo de naranja procedente de concentrado, agua.

Puesto que los ingredientes se enumeran en orden de mayor a menor, en este ejemplo el Zumo A contiene más agua que zumo, es decir, es agua con zumo de naranja, mientras que el Zumo B contiene zumo al que se le ha añadido agua.
Por tanto el valor nutricional es mayor en el Zumo B.
A veces, podemos incluso encontrar que el Zumo A, a pesar de ser “agua con zumo”, cuesta más que el B.

Información Nutricional

Aunque la mayoría de los productos procesados la incluyen, no es -si no me equivoco- requisito necesario imprescindible para la comercialización de un alimento.

Normalmente incluye valores por 100 gramos, y en ocasiones también por ración del alimento

  • La Energía aportada, en Kcal
  • Los Hidratos de Carbono, en gramos
  • Las Proteínas, en gramos
  • Las Grasas o Lípidos, en gramos

Algunos alimentos incluyen además otro contenido en nutrientes o los desglosa en los diferentes contenidos:

  • Hidratos De Carbono, de los cuales:
    Hidratos de Carbono Complejos
    Hidratos de Carbono Sencillos
    Fibra Alimentaria
  • Grasas o Lípidos, de los cuales:
    Ácidos Grasos Saturados
    Ávidos Grasos Poliinsaturados
    Ácidos Grasos Insaturados
    Colesterol

En ocasiones también se incluye el contenido en sales minerales, vitaminas…

Es obligatorio indicar el contenido de un nutriente del cual se hace una alegación en la composición del producto: por ejemplo, un producto que alegue ser rico en Calcio, debe incorporar su contenido en Calcio en la información nutricional.

Interpretar la Información Nutricional

Es importante desde el punto de vista de la dieta y la salud, observar detalladamente el contenido en Grasas.
No debemos olvidar que tanto en dietas de control de peso, como en dietas equilibradas, las grasas se ingieren en exceso y en proporción desequilibrada en la dieta.

Varios alimentos pueden contener la misma energía, por ejemplo 1000 Kcal, con diferentes proporciones de grasa. Y eso es lo que queremos evitar, un exceso de grasa.

La Regla del 15 o del 20: No consumir alimentos con más del 15 o el 20 % de Grasas, o lo que es lo mismo, 15 o 20 gramos de Grasas por 100 gramos de alimento.

Esto es una norma muy general y que debe observarse con precaución y sin excesiva obsesión.
En algunos alimentos, los grasos, como es lógico, no es posible aplicarla. En otros como cereales, por ejemplo, resultaría en el error de comer cualquier tipo de cereales de desayuno o muesli, incluidos con chocolate

Simplemente se trata de sustituir un alimento determinado que formaba parte de nuestra alimentación diaria, por otro similar con menor contenido en grasas (o azúcares). Esto es especialmente útil en el caso de alimentos más típicos del desayuno, como galletas, cereales y muesli.
Así, si nuestras galletas preferidas contenían 24 gramos de grasa por 100 gramos y las cambiamos por otras que también nos gustan pero contienen sólo 12, estaremos comiendo mejor, más sano y evitando la acumulación de grasa en el organismo.

Esta norma también aplica a alimentos ricos en Hidratos de Carbono Simples y/o Azúcares. Alimentos con un aporte de más del 20 % de azúcar, deben ser rechazados y sustituidos por otros.

Más información: cómo interpretar la información nutricional