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Yago Pérez, Dietista – Nutricionista

Pulverizadores de aceite

La cocina actual dispone de multitud de utensilios que nos permiten cocinar de una forma más limpia, cómoda, más precisa…y en definitiva más eficaz. La introducción de productos nuevos como materiales, el diseño de nuevos utensilios, o la aplicación de inventos existentes a la cocina y en restauración en general.

Uno de los utensilios más prácticos es el Pulverizador de Aceite, Atomizador de Aceite o Vaporizador de Aceite.

Se trata simplemente de un bote al que se le ha introducido una cánula hasta la parte inferior unido a una boquilla que proyecta el aceite de oliva en pequeñas gotitas.
 Este sistema, lejos de ser ciencia ficción, se viene utilizando en multitud de productos, y simplemente se ha aplicado a la cocina.

Los pulverizadores funcionan a través de un émbolo que les transmite e impulsa aire en el interior, produciendo la salida a través de una boquilla especial.

La mayoría permiten añadir especias o hierbas en el interior para elaborar aceites y vinagres propios.

Ventajas Dietéticas del uso de un Pulverizador de Aceite

  1. Ahorro evidente de la ingesta de grasas en la dieta, lo que se traduce en una pérdida de grasa moderada y progresiva,
  2. Permite llegar a todos los ángulos del plato
  3. Mejora el sabor, al distribuir el aceite de forma uniforme

 ¿Cuánto vale un Pulverizador de Aceite?

Podemos encontrarlos con diseños elegantes desde sólo 9 y 10 € y los hay hasta 20 o 30€.

¿Dónde adquirir un Pulverizador de Aceite?

Uno no se cansa de repetirlo, pero aún así mucha gente insiste en basar su dieta en alimentos determinados. Y no repara que eso es apostar todo a unos pocos alimentos, cuando la variedad es inmensa y las necesidades del cuerpo humano requieren de una gran variedad.

Continuamente se realizan estudios, algunos mejoran la información anterior, otros validan teorías opuestas. Muy pocas cosas tienen consenso universal inmmutable, y en ciencia es normal rectificar.

Por eso lo más importante no es comer mucho de un grupo de alimentos de los que se hace publicidad.
Lo más importante es comer -yo diría poco- de muchos alimentos de muchos grupos.

Cuando los huevos estaban mal vistos, nadie podía comer huevos. Mucha gente sufrió la pena de no poder aportar este alimento en su dieta, con un valor nutritivo proteico importantísimo.

La moda del aceite de oliva en el desayuno, ha hecho que mucha gente se permite un lujo que en su peso no se pueden permitir. Aliñar una tostada con aceite de oliva implica el gasto del aceite de todo el día de una mujer no activa físicamente.

Otros optan por los probióticos -bacterias vivas-, sean en yogur o en comprimidos. Hay estudios que demuestran la peligrosidad de los probióticos en casos de pancreatitis aguda. En personas inmunodeprimidas los lactobacillos pueden incluso producir una reacción inmune o lactobacillus septicemia. En el caso concreto de probióticos deberían ingerirse de forma regular para mantener dicha flora, pero no existen estudios de su uso a largo plazo.

Otra gente apuesta todo a la soja, y bebe “yogures”de soja -que no los son, son postres lácteos justamente porque no tienen fermentos vivos-, “leche” de soja -que no lo es porque la leche proviene de mamíferos, brotes y semillas de soja, etc. Si sus propiedades son ciertas, sus beneficios se aplicarían más a las mujeres y la regulación hormonal. Sin embargo, no debemos olvidar que la soja es uno de los vegetales genéticamente modificados permitidos por la UE. Eso quiere decir que no es tan “ecológico” como muchos creen, y sobre todo que no sabemos lo que ocurrirá con esas plantas ni lo que ocurrirá en nuestro cuerpo ni por un consumo prolongado.

Fundamentar nuestra alimentación en pocos alimentos es en general perjudicial.
La diversidad dietética es fundamental y deben seguirse las normas dietéticas establecidas por las autoridades competentes y los planes dietéticos de cada país, no debemos tomar como máximas las noticias de que se hacen eco los medios publicitarios, ni de estudios que en definitiva no son concluyentes.