Cáncer de testículo

Cáncer de testículo

Cuando las células tumorales, con capacidad de invadir los tejidos sanos de alrededor y de alcanzar órganos alejados e implantarse en ellos, están ubicadas en el testículo, hablamos de cáncer testicular.

El cáncer de testículo es un tumor maligno originado en las distintas células del tejido testicular. Aparece sobre todo en hombres jóvenes y, generalmente, es de buen pronóstico. Incluso los estadios más avanzados pueden ser curables con cirugía, quimioterapia y/o radioterapia. 

Es el cáncer más común en hombres jóvenes (de 15 a 35 años de edad). En España, la incidencia anual se sitúa entre 1,6 y 2 casos por cada 100.000 habitantes. El cáncer de testículo sólo representa alrededor del 0,5-1% de los tumores del sexo masculino.

La mayoría de los cánceres testiculares (90% de casos) asienta sobre las células germinativas (las que dan lugar a los espermatozoides). Dentro de este grupo, el cáncer de testículo se divide en dos tipos: seminoma y no seminoma. 

  • Los seminoma son tumores de células germinales inmaduras de crecimiento lento y representan alrededor del 50% de los casos. Suelen ser los más habituales entre los pacientes de mayor edad. Los pacientes con seminoma tienen un pronóstico excelente: la tasa de curaciones globalmente es del 90% y en los estadios más iniciales es cercana al 100%.
  • Los no seminoma, por el contrario, son tumores de células germinales más maduras.

Síntomas

La gran mayoría de los casos de cáncer testicular son detectados por el propio paciente:

  • Bulto no doloroso o inflamación en alguno de los testículos
  • Cambios en su forma o tamaño.
  • Sensación de pesadez en el escroto.
  • Dolor en el abdomen bajo o en la ingle.
  • Acumulación de líquido en el escroto.
  • Dolor o molestia en un testículo o en el escroto.

Es importante recordar que estos síntomas también pueden aparecer asociados a enfermedades benignas. 

Prevención del cáncer de testículo

Aunque se desconozcan las causas exactas del cáncer de testículo, se sabe que hay una serie de factores que pueden incrementar el riesgo como:

  • Desarrollo anormal del testículo
  • Exposición a ciertos productos químicos
  • Antecedentes familiares de cáncer de testículo
  • La infección por VIH
  • Haber padecido este cáncer previamente
  • Historia de criptorquidia (uno o ambos testículos no han descendido al escroto antes del nacimiento)
  • La presencia de enfermedades como el síndrome de Klinefelter (una enfermedad cromosómica)

Como en la prevención de todas las enfermedades, se debe mantener un estilo de vida saludable y activo: dejar de fumar y seguir una dieta rica en frutas, verduras y granos enteros.

Heredabilidad

Un nuevo trabajo sitúa en cerca del 50% la contribución hereditaria al riesgo de desarrollo de cáncer de testículo. Esto significa que los factores genéticos y los ambientales contribuyen igualmente a las diferencias en el riesgo para esta enfermedad. Entre los factores genéticos que juegan un papel en el cáncer de testículo se incluyen los SNPs que se describen en este informe proporcionado.

Otros factores que pueden aumentar su riesgo incluyen la criptorquidia, un desarrollo anormal de los testículos o el Síndrome de Klinefelter.

Litchfield K, Thomsen H, Mitchell JS, Sundquist J, Houlston RS, Hemminki K, et al. Quantifying the heritability of testicular germ cell tumour using both population-based and genomic approaches. Nat Publ Gr [Internet]. Nature Publishing Group; 2015;(April):1–7.